Un futuro devastador: ¿Cómo será la Tierra en 2100 según la ciencia?
Las películas de ciencia ficción han explorado escenarios apocalípticos causados por el cambio climático, pero la realidad podría superar cualquier ficción. Investigaciones científicas recientes y modelos climáticos avanzados indican que, si las emisiones de gases de efecto invernadero no se reducen drásticamente, el mundo del futuro será drásticamente diferente.
Ciudades sumergidas, olas de calor mortales y sequías que afectarán a miles de millones de personas son solo algunas de las previsiones más alarmantes. ¿Qué dicen los expertos sobre el planeta en 2100 y cómo el cambio climático podría afectar la vida humana?
Aumento de temperaturas: un mundo cada vez más caliente
Los científicos han demostrado que el cambio climático provocado por la actividad humana está causando un aumento sostenido de las temperaturas. En 2024, el Servicio de Cambio Climático Copernicus confirmó que fue el año más caluroso registrado, con una temperatura media de 15,1°C.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) prevé distintos escenarios dependiendo de las acciones que se tomen en las próximas décadas. En el mejor de los casos, el mundo logrará emisiones netas de CO2 en 2.050, estabilizando las temperaturas. Pero en el peor escenario, las emisiones seguirán aumentando hasta 2.100, elevando la temperatura global en hasta 4,4°C en comparación con la era preindustrial.
Este aumento traería consigo sequías masivas. Según la ONU, las regiones áridas han crecido un 40 % desde 1990 y, si no se toman medidas, en 2100 afectarán a más de 5.000 millones de personas.
Derretimiento del hielo y ciudades bajo el agua
A medida que la atmósfera se calienta, los océanos también elevan su temperatura, acelerando el derretimiento del hielo en los polos. Según estudios recientes, el calentamiento de los océanos ha aumentado de 0,06°C por década en los años 80 a 0,27°C en la actualidad.
Los científicos prevén que más de la mitad de los glaciares del mundo desaparecerán antes de 2100. En los Alpes europeos, por ejemplo, hasta un 75 % de su hielo podría derretirse.
El deshielo de Groenlandia y la Antártida, sumado a la expansión térmica de los océanos, provocará un aumento del nivel del mar de hasta 1,9 metros. Ciudades como Londres, Nueva York, Miami y Ámsterdam podrían quedar sumergidas si no se implementan medidas de mitigación.
Fenómenos meteorológicos extremos
El calentamiento global está intensificando las tormentas, las lluvias extremas y los huracanes. Según la Met Office británica, los episodios de lluvias torrenciales podrían ser hasta diez veces más frecuentes para 2100.
Por otro lado, la sequía en ciertas regiones será cada vez más grave. En el Reino Unido, por ejemplo, se prevé que las precipitaciones de verano disminuyan hasta un 47 % en los próximos 50 años, mientras que los inviernos serán mucho más lluviosos.
Además, el calentamiento de los océanos intensificará los huracanes y tifones. Un grupo de científicos ha propuesto agregar una nueva categoría en la escala Saffir-Simpson para medir huracanes de más de 310 km/h, un tipo de tormenta que podría volverse habitual en el siglo XXI.
Incendios descontrolados y un aire irrespirable
Mientras algunas regiones se inundarán, otras se convertirán en verdaderos polvorines. Las sequías prolongadas y las altas temperaturas favorecerán la propagación de incendios forestales.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente advierte que los incendios extremos aumentarán un 50 % para finales de siglo. Incluso el Ártico, que hasta ahora ha sido un refugio contra las llamas, podría verse afectado.
Otro problema grave será la contaminación del aire. Según un estudio publicado en Nature Climate Change, si no se reducen las emisiones, la contaminación del aire causará 260.000 muertes adicionales cada año para 2100.
Millones de muertes por el cambio climático
El aumento de temperaturas y la contaminación afectarán la salud humana de manera catastrófica. Se prevé que las olas de calor serán cada vez más letales, especialmente en regiones que no están preparadas para soportar temperaturas extremas.
Un estudio reciente reveló que las muertes por calor en Europa aumentarán un 50 % para finales de siglo. Incluso en el mejor escenario, se espera que 8.000 personas mueran al año por golpes de calor, mientras que en el peor caso la cifra podría ascender a 80.000.
En total, se estima que entre 10 y 30 millones de personas morirán cada año debido a las consecuencias del cambio climático, sin contar las pérdidas humanas derivadas de desastres naturales y crisis alimentarias.
¿Es posible evitar este futuro?
El Acuerdo de París, firmado en 2015, busca limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2°C, con el objetivo ideal de no superar los 1,5°C. Sin embargo, el ritmo actual de emisiones pone en duda si esta meta es alcanzable.
Si se toman medidas inmediatas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, invertir en energías renovables y mejorar la eficiencia energética, aún es posible mitigar los efectos más devastadores del cambio climático.
Sin embargo, el tiempo se agota, y las decisiones que se tomen en las próximas décadas determinarán si el mundo de 2100 será habitable o un escenario de desastres sin precedentes.
Fuente: https://es.gizmodo.com/