Potencial huelga en puertos de EE.UU.: cuáles paralizarían y cuál sería el impacto en los consumidores
El sindicato que representa a unos 45,000 trabajadores portuarios podría declararse en huelga este martes y paralizar las labores en instalaciones en toda la Costa Este y el golfo de México, desde Maine hasta Texas.
Una paralización prolongada podría impulsar los precios de bienes en el país y potencialmente ocasionar escasez de algunos productos cuando se avecina la temporada de compras navideñas. Además, el asunto se colaría en la recta final de las elecciones presidenciales en momentos en que las encuestas muestran un ajustado escenario.
“Lo primero es que (si se concreta la huelga) debemos esperar demoras en el mercado. Y esas demoras debenderán de qué materias primas (se afectan), cuáles serán las prioridades de los puertos y cuán rápido se muevan las cosas”, explicó Mark Baxa, presidente del Consejo de Profesionales para el Manejo de las Cadenas de Suministros.
Aquí explicamos cuál es el origen de la pelea laboral y las repercusiones de una potencial paralización de los puertos.
Qué piden los trabajadores portuarios
La Asociación Internacional de Estibadores (ILA por su sigla en inglés) reclama un alza significativa en los salarios y que se prohíba la automatización de ciertas faneas, como el manejo de grúas, terminales y de los camiones usados para trasladar los contenedores con mercancías en 36 puertos del país. Por esas instalaciones pasa cerca de la mitad de las mercancías que llegan y salen en barcos en Estados Unidos.
El contrato entre esa asociación y la Alianza Marítima de Estados Unidos, que representa a los puertos, vence este martes.
El escenario es preocupante porque las dos partes no negocian desde junio. Sería la primera huelga de trabajadores representados por ILA desde 1977.
Qué puertos de EEUU se verían afectados por la huelga
Si bien los puertos usualmente pueden manejar cualquier tipo de bienes, algunas instalaciones se especializan en mover los bienes de industrias en particular.
Los puertos que se verían afectados por una huelga incluyen los de Baltimore y Brunswick, Georgia, las dos instalaciones portuarias con mayor movimiento de vehículos.
También las instalaciones en Filadelfia que priorizan el manejo de frutas y vegetales; y de New Orleans que mueven principalmente el café que llega de América del Sur y del Sudeste Asiático, los químicos enviados desde México y el norte de Europa, y los productos derivados de la madera que arriban desde Asia y Sudamérica.
Otros puertos clave que se verían impactados son los de Boston, Nueva York, Nueva Jersey, Norfolk, Virginia; Wilmington, Carolina del Norte; Charleston, Carolina del Sur; Savannah, Georgia; Tampa, Florida; Mobile, Alabama; y Houston.
¿Puede intervenir el gobierno?
Se puede recurrir a la ley Taft-Hartley?
Si la huelga procede y el gobierno de Joe Biden considera que puede golpear la mayor economía del mundo, entonces es posible pedir a una corte un período de 80 días para tratar de resolver la situación. Esto bajo la ley Taft-Hartley de 1947. Si el tribunal da luz verde, la huelga sería suspendida.
Pero Biden dijo este domingo a periodistas que no tiene previsto intervenir en esta pelea laboral. “Porque se trata de una negociación colectiva. No creo en la ley Taft-Hartley”, dijo al ser consultado al respecto.
El potencial impacto en los consumidores
La paralización podría prolongarse por semanas o incluso meses. Si el asunto se resuelve en unas semanas, los consumidores probablemente no notarán escasez de ciertos productos en las tiendas.
Pero si la huelga se extiende por más de un mes, sí habría un impacto en los inventarios de productos. Aunque los bienes que usualmente se venden en Navidad ya llegaron al país. El impacto en los precios podría sentirse de forma amplia, desde los costos de las frutas y vegetales hasta los de los autos.
Muchos minoristas han tomado previsiones
Desde que la pandemia interrumpió las cadenas de suministros en 2020 y 2021, los minoristas se han adaptado a potenciales problemas similares, dijo Rick Haase, dueño de una cadena de tiendas de regalos llamada Patina en Minnesota.
“Lo mejor que ha hecho Patina es asegurarse las órdenes con tiempo y tener los productos en el almacén para garantizar que haya inventarios de bienes clave”, agregó.
Daniel Vásquez, propietario del concesionario de autos Dynamic Auto Movers en Miami, Florida, que se especializa en la importación y exportación de vehículos, aumentó sus inventarios en anticipación a la potencial huelga. En especial de los vehículos cuyo transporte marítimo suele demorar más.
También dejó de depender de un solo socio comercial o de mover sus vehículos a través de un solo puerto. Ahora tiene relación con instalaciones más pequeñas que esquivan los puertos más grandes. “Ese cambio nos dio una ventaja, tener socios alternativos significa que podemos redirigir los envíos de forma eficiente si la huelga golpea con fuerza”, agregó.
Cómo se podría ver afectada la temporada festiva
Jonathan Gold, vicepresidente de cadenas de suministros en la Federación Nacional de Comercio Minorista, el grupo minorista más grande del país, advirtió que esta potencial huelga llega en momentos en que la cadena de suministros sigue afrontando problemas por los ataques de los hutíes que han afectado el comercio en el mar Rojo y el canal de Suez.
La amenaza de una paralización en puertos clave también se da en medio de la temporada fuerte de ventas en Estados Unidos, que usualmente va de julio a noviembre. Pero, como ya mencionamos, muchos comerciantes grandes tomaron previsiones y adelantaron en junio el movimiento de sus mercancías hacia los centros de distribución. Gold dijo que buena parte de los productos ya arribó al país.
Pero los minoristas sí podrían verse complicados si tienen que comprar más y si deben pagar más para almacenar sus productos.
La Asociación de Juguetes, la mayor de Estados Unidos en ese rubro, fue una de las casi 200 organizaciones comerciales que enviaron una carta conjunta al presidente Biden pidiendo que su gobierno intervenga para tratar de resolver el asunto contractual.
Greg Ahearn, su presidente, enfatizó en que la huelga se materializaría en una época del año extremadamente crucial para los vendedores de juguetes, pues son tiendas que hacen casi el 60% de sus ventas anuales durante el cuarto trimestre. La ventana de envíos para la industria de los juguetes va de seis a ocho semanas y arrancó ya en julio, aunque algunas empresas trataron de concretar sus envíos con anticipación, precisó Ahearn.
Una posible huelga “golpea de muchas maneras. Desde la perspectiva del consumidor, comienza con retrasos en la disponibilidad y luego comienza a haber escasez de juguetes. Para la industria minorista, resulta en precios potencialmente más altos debido a esa escasez y al aumento en los costos”, acotó.
Fuente: https://www.univision.com/